Nuestras Vidas Son Sólo Ficción

Spanish translation of "Our Lives are Just Fictions"

Ryan Pile (l) and Martin Parr (r)

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Demasiado a menudo olvidamos que nuestras vidas son sólo ficción, que nuestra existencia humana, abstraída de la tierra, abstracta en sí misma, no se basa en la realidad, sino en el drama y la ilusión. Nuestra vida no es diferente de los sueños, un borrón difuminado entre comidas, entre conversaciones. Vamos al cine, al centro comercial, tomamos café o cerveza o alguna droga en un vagar incesante entre distintas sensaciones para saciar constantemente nuestros deseos básicos.

Nos criamos en esta “realidad” de modo que sus contornos nos resultan invisibles. Vemos cada momento, pero no somos capaces de ver el hilo conductor: la alienación de la humanidad de la naturaleza, los peligros de la domesticación, la dependencia humana de máquinas mortales para la supervivencia y la incapacidad de esta generación de jóvenes humanos que ahora posee el planeta para conectar con él de forma vital. Hemos perdido nuestra capacidad para experimentar las grandes tendencias que se revelan a través del todopoderoso Instante. Nos aferramos a nuestras pequeñas satisfacciones como un remero caído de su canoa se aferra a las rocas de la orilla. No nos atrevemos a imaginar una vida sin pizza, helados, microondas, transportes, comodidades y facilidades de todo tipo.

El siglo XXI ha sido muy benevolente con nosotros hasta ahora. Nos ofrece nuevos horizontes como especie suprema y dominante, pero lleva en sí el germen del desastre. Deberá haber conflictos, grandes conflictos que traspasen fronteras y en los que todos estaremos implicados: la guerra interior que se extiende por nuestras alcobas hace tiempo abandonadas, en las que tendremos abrir puertas para que hombres y mujeres conversen libremente, derribando los muros que separan mentes y cuerpos, carne y espíritu. Se descorcharán botellas y hombres en pijama correrán por las calles, entre aterrados y jubilosos. Si no hay locura, habrá sangre, torrentes de sangre a medianoche, corriendo como el Mississippi contra los mercados del mundo, estrellándose contra aquellos que se queden quietos, tumbando a los que una vez se elevaron sobre los débiles e inferiores, levantando a los fuertes y a los leves, alzándolos en su temible marea …

—Hudson Spivey

Traducido por las Brigadas de Traductores ([email protected])